Quilpué es una comuna chilena, capital de la Provincia de Marga-Marga, y está ubicada en la zona oriente del área metropolitana del Gran Valparaíso.

Las unidades territoriales son el mismo Quilpué y El Belloto, área que ha mostrado un rápido crecimiento y cuya aspiración es transformarse en una comuna independiente.

Esta comuna es conocida como "La ciudad del Sol"; ya que se mantiene mucho mas soleada y cálida que las comunas costeras de la ciudad de Valparaíso, gracias a su geografía que no permite el ingreso de la nubosidad costera al Valle de Marga Marga.

Existen diversas teorías sobre el origen de la palabra. Según algunos Quilpué significa 'Paraje de Tórtolas', esto es, donde abundan especialmente las tórtolas, si el nombre deriva del mapudungun cullpo ('tórtola') y hué ('lugar, paraje, comarca'). Pero para otros autores significa 'Lugar de la Piedra Lanceta', porque, según se dice, los picunches, los aborígenes que vivían en este sector, eran expertos en la confección de esos artículos que se usaban para practicar sangrías, una muy socorrida arte medicinal que fue usada incluso por la población chilena hasta bien entrada la Colonia. De hecho, la piedra que se usaba para esas lancetas es todavía muy abundante en toda la extensión del valle en que se asienta la comuna de Quilpué. Quilpué es también famosa por las Piedras de Tacitas, las que tenían un uso todavía no totalmente establecido. Aún a fines del siglo XIX podían encontrarse yacimientos arqueológicos donde primaban las piedras tacitas utilizadas por los aborígenes de la zona, algunos de cuyos ejemplos —aunque frecuentemente relegados a rincones alejados de la vista del público, — se encuentran colocados en la Plaza Irarrázabal. Ya en el siglo XIX se sabe que la mayoría de los monumentos megalíticos de la zona fueron destruidos a dinamitazos, por personas ignorantes que creían que en su interior había ingentes cantidades de oro "escondidas por los indios".

Tras la conquista española, los lavaderos de oro de Marga-Marga rindieron tal cantidad que financiaron el inicio de la Conquista de Chile. La leyenda atribuye a Rodrigo de Araya, compañero del conquistador Pedro de Valdivia, la propiedad de las tierras de Quilpué, a quien le fueron entregadas por gracia a su labor en el Cabildo de Santiago. En dicha ocasión Araya pronuncia la solicitud: “Mi señor Gobernador, cumplí con mi deber, sin intenciones de recibir una gracia, pero ya que se me quiere hacer merced de algo, prefiero que me sean donadas las tierras de Quilpué, de esa hermosa hacienda cerca del mar que ya conozco. He visitado esas tierras con Ud. mismo y no puedo borrar de mis ojos la belleza de sus paisajes, ni se mi espíritu, tan delicioso clima; ni olvido el imán de sus montañas ligeras ni el esplendor de sus bosques, de pájaros que nos embelesan con su trino al despertar de cada aurora. Si esto fuera posible, señor Gobernador y amigo, lo estimaría, como el mejor de los premios”. Se dice que Araya debió posponer un tiempo la celebración de este acontecimiento debido a las mejoras que debieron efectuarse al camino de acceso. Los antiguos lavaderos de oro establecidos por los indígenas en el Valle del Marga-Marga fueron mantenidos por Araya quien dio buen trato a los indígenas ya establecidos. Estos asentamientos aborígenes, dieron forma a un caserío diseminado a lo largo del Camino Real de Quillota a Casablanca, el que fue conocido como San José de Marga-Marga, y que fue el verdadero y único centro poblado y administrativo del entero valle. En la realidad, el Cabildo de Santiago tuvo que seguir dictando directrices para la buena administración de los lavaderos, y hasta nombró un Alcalde de Minas, con residencia en San José de Marga-Marga, donde se concentraba todo el quehacer del entero valle. Y las tierras donde actualmente se asienta Quilpué continuaron baldías y abandonadas, salvo en algunos sectores a orillas del estero de Quilpué donde se establecieron algunos rústicos ranchos de españoles. El hecho de que en todo el valle no se conociera de acequias ni de canales de regadío testimonia que ni la ocupación pikunche ni la dominación kitchwa ni la colonización española dieron importancia agrícola a este valle.

A mediados del siglo XIX y definitivamente tras la construcción de la vía férrea, adquirió importancia el pequeño caserío rústico de Quilpué, formado a lo largo del Camino Real de Valparaíso a Limache, y perteneciente al Departamento de Limache.

El 14 de octubre de 1893 se creó la Comuna de Quilpué, con asiento en la aldea del mismo nombre, y que abarcaba el territorio al norte de la cuenca del estero Marga-Marga, valle que pertenecía y siguió perteneciendo al Departamento de Casablanca. El 25 de abril de 1898, se otorgó a la entonces villa de Quilpué el título de ciudad. Quilpué nunca había sido fundada, como es el caso de otras ciudades de Chile, hasta el 25 de abril del año 2008, cuando se firmó el Acta Fundacional de la Ciudad.